“FORMACIÓN VOCACIONAL Y ORIENTACIÓN PROFESIONAL”

La atención a la Orientación Profesional ha sido de máxima importancia desde el triunfo de la Revolución Cubana; a partir del año 1959 se trazaron proyectos que respondían a esta actividad, por la necesidad, en las más variadas especialidades, de formar obreros, técnicos y profesionales. Todo esto determinó el surgimiento de planes encaminados al desarrollo de intereses hacia las distintas especialidades. Ha sido, desde entonces hasta la actualidad, responsabilidad de la escuela realizar la Orientación Profesional.

La Orientación Profesional ha sido tratada por la Psicología Educacional como el resultado de los avances en el plano teórico metodológico de las ciencias psicológicas y pedagógicas. En Cuba se constata que, el eminente pedagogo José de la Luz y Caballero propuso la creación de un instituto que sería la escuela de arte y oficios y una escuela normal para maestros. José Martí aborda el tema al referirse a la necesidad de preparar al hombre para la vida, prepararlo en aquellos trabajos para los cuales podrían desempeñarse.

La Revolución, como continuidad histórica del legado de nuestros mejores pensadores, se traza desde un inicio tareas específicas sobre Orientación Profesional. Las tareas pasan a ser de primer orden al quedar reflejadas en las tesis del Partido Comunista de Cuba sobre política educacional. Se otorgó importancia fundamental al trabajo de Formación Vocacional y Orientación Profesional en los niños, adolescentes y jóvenes, dándole a la escuela el papel rector en este trabajo; por tanto, es responsabilidad de los centros educacionales de los diferentes niveles la realización de un trabajo dirigido a garantizar una adecuada Formación y Orientación Profesional de sus estudiantes en correspondencia con las necesidades que demanda el desarrollo de la sociedad que se construye.